La salud de la pezuña requiere atención estructural

category artículo, Eficiente
25
May
2020
0
Comentarios

Vale la pena tomarse en serio la salud de la pezuña. Esa es la buena noticia que se extrae del análisis de datos del programa DigiKlauw. Sin embargo, los cuidadores de pezuñas todavía no ven mucha mejora en la práctica. ‘Todavía hay demasiados ganaderos que aceptan los problemas de pezuñas como algo inevitable. Muchas veces les falta un plan de acción estructural’, señalan.

La salud de las pezuñas de las vacas lecheras holandesas parece estar mejorando. Por lo menos, eso es lo que concluye un análisis de datos de DigiKlauw. En este programa, desarrollado por CRV junto con el Gezondheidsdienst voor Dieren (GD) (Servicio para la Salud Animal), los cuidadores de pezuñas registran las lesiones de pezuña que identifican por cada vaca. También puntúan la gravedad de la lesión. DigiKlauw es una herramienta para monitorizar los problemas de pezuñas de vacas individuales. Aunque el programa también ofrece información sobre el desarrollo de la salud de las pezuñas del rebaño. Además, los datos de DigiKlauw, conectados con la información genealógica, se utilizan para estimar los valores de cría para lesiones de pezuña. De momento, la base de datos ha registrado datos de más de 1,4 millones de vacas y novillas de primer parto de los Países Bajos y Flandes.

Mortellaro, la lesión más persistente

‘Desde la introducción de DigiKlauw el porcentaje de lesiones de pezuña en las granjas participantes ha disminuido de año en año. Por ejemplo, el año pasado se diagnosticaron un 22,4 % menos de lesiones de pezuña que en 2007’, explica Pieter van Goor, técnico de reproducción y jefe del proyecto DigiKlauw en CRV. ‘También estamos viendo un cambio claro en la proporción de las diferentes lesiones’, señala.

La figura 1 muestra el número promedio de lesiones registradas por cada 100 vacas al año, desglosado según las distintas lesiones de pezuña. Hay que tener en cuenta que una vaca tiene cuatro pezuñas y generalmente necesita un recorte varias veces al año. Sorprende el descenso del número de hemorragias de suela. Disminuyó de más de 35 en 2007, a menos de 15 en el último año. También el número de infecciones por dermatitis interdigital muestra una fuerte tendencia a la baja: de 29 por cada 100 vacas lecheras en 2007, a 9,5 en 2019. El número de lesiones de la línea blanca mostró un claro aumento hasta 2014 pero parece haber disminuido ligeramente en los últimos años. Los problemas con las úlceras de suela se han mantenido más o menos constantes a lo largo de los años, mientras que los casos de tiloma han crecido ligeramente. Sin embargo, estas dos lesiones son relativamente raras. El problema de pezuña más persistente resulta ser la enfermedad de Mortellaro, la afección más común desde 2016.

El año pasado se registraron casi 22 contagios por Mortellaro por cada 100 vacas. Una posible explicación puede ser el aumento de la cantidad de suelos cerrados en los establos. Éstos suelen ser más húmedos que los suelos de rejilla, lo cual permite que prosperen las bacterias de Mortellaro.

Tasa de registro del diez por ciento

La gran pregunta es en qué medida los resultados de DigiKlauw son representativos del sector. En estos momentos un diez por ciento de los ganaderos lecheros neerlandeses y flamencos está utilizando el programa. ‘Probablemente son sobre todo ganaderos que son más conscientes de la salud de las pezuñas por lo que toman más medidas para prevenir las lesiones’, opina Gerrit Hooijer, anterior jefe del departamento de Herkauwergezondheidszorg (Sanidad de Rumiantes) de la facultad de Medicina Veterinaria de Utrecht y presidente del Hoofcare Expertise Centrum (HEC)(Centro de Peritaje de Salud de Pezuñas), (vea el recuadro).

‘Nuestra impresión es cierta que en los últimos años apenas hemos avanzado en el campo de salud de pezuñas. En otras palabras: las cifras de DigiKlauw muestran una subestimación de los problemas reales’, opina.

‘El desarrollo de la salud de las pezuñas del ganado neerlandés es motivo de preocupación’, explica Hooijer. ‘Las vacas con problemas de pezuñas no sólo sufren, sino que también significan pérdidas para el ganadero. Nos lo tenemos que tomar en serio, no es deseable para la salud de los animales y tampoco es bueno para la imagen de nuestro sector.’

 

Es hora de elaborar un plan de acción amplio

Según el presidente de HEC, una posible explicación para el estancamiento de la salud de pezuña es que los ganaderos generalmente aceptan los problemas de pezuña como un hecho. ‘“Es normal”, suelen escuchar los recortadores de pezuñas. Además, la atención prestada a la salud de las pezuñas generalmente se centra en tratar los problemas en vez de prevenirlos’, señala. ‘Tenemos suficientes conocimientos de la salud de las pezuñas, pero todavía los utilizamos demasiado poco. Es hora de elaborar un plan de acción nacional más amplio. Realmente debe y puede hacerse mejor’, opina Hooijer.

‘La buena noticia que se puede extraer del análisis de las cifras de DigiKlauw es que los ganaderos que registran los problemas trabajarán de forma más consciente en la salud de las pezuñas y, por consiguiente, avanzarán’, concluye el jefe de proyecto Pieter van Goor. ‘Lo vemos por ejemplo en la cantidad de veces que las vacas entran en la jaula de tratamiento de pezuñas. Al principio fue un promedio de cuatro veces al año, ahora ya son unas cinco veces.’ Van Goor también observa grandes diferencias entre granjas. ‘En algunos rebaños las vacas con lesiones de pezuña ni siquiera llegan al cinco por ciento’, señala. Por lo tanto, sí que es posible eliminar los problemas de pezuña en gran medida.’

La cría basada en la salud de pezuña funciona

Aunque la heredabilidad de las lesiones de pezuña es relativamente baja – alrededor del 10 por ciento – el técnico de cría Pieter van Goor de CRV opina que sí es posible mejorar la salud de las pezuñas mediante la cría. En los últimos años, la predisposición genética de los toros neerlandeses ha mejorado el valor de cría con unos cinco puntos en cuanto a la salud de pezuñas. Esto también es evidente en la práctica. Con ayuda de los datos de DigiKlauw, Van Goor realizó una comparación entre hijas de toros reproductores populares. Por ejemplo: las más de 10.000 hijas de Delta Atlantic (valor de cría en salud de pezuñas de 108) tenían un promedio de un 30 por ciento menos de problemas de pezuña que las 5700 hijas de Batenburg Stellando (valor de cría de 100). También en las hijas de Bouw FInder (valor de cría de 107) y Delta Solero (108) se detectaron más del 30 por ciento menos de lesiones de pezuña.